MATERIALES: Utilizaremos garbanzos o otras piezas pequeñas. El número dependerá de los que elija el voluntario, serán entre 10 y 20.
Pediremos a un voluntario que elija entre 5 y 10 garbanzos y los coloque en una hilera, enfrente a modo de espejo colocaremos otra hilera con el mismo número de garbanzos. Vamos a simbolizar que pasamos el espejo y damos unos pasos hasta llegar a lo más lejos posible, para ello moveremos dos garbanzos de la fila derecha a la izquierda, después un garbanzo más y por último otro garbanzo más.
Ahora quedarán muy pocos en la fila derecha, por lo que cogeremos el mismo número de garbanzos que nos queden y los añadiremos, es decir si solo quedan tres, cogeremos tres de la fila izquierda.
Ahora miraremos cuantos nos quedan en la fila izquierda, los contamos y lo apuntamos en un papel.
Al gira el papel 90º es decir ponerlo tumbado, veremos nuestro destino, es decir el sitio al que hemos llegado, como siempre sale 8 al girarlo será el símbolo del infinito.
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sábado, 3 de diciembre de 2016
domingo, 20 de noviembre de 2016
REY BUSCA REINA.
MATERIALES: 4 reyes y 4 reinas.
Colocaremos previamente los 4 reyes y las 4 reinas. Deberemos elegir un orden y seguirlo en los dos grupos. Por ejemplo pondremos: corazones, picas, rombos y tréboles. Cuando tengamos este orden en ambos grupos los juntaremos. Es indiferente poner primero los reyos o las reinas, pero deberan estar los cuatro juntos. Les explicaremos que los reyes y las reinas se han separado y necesitaremos su ayuda para volver a juntarlos con sus respectivas parejas. Después pediremos a alguien que baraje el mazo y corte, completando los distintos cortes. Pondremos las cartas de una en una formando una fila de 4 cartas en vertical, la primera carta del mazo, irá la primera de la fila. Luego pondremos al lado las cuatro cartas que nos quedan en el mazo, pero invirtiendo el orden, la última del mazo será la primera de la fila y así sucesivamente. Levantaremos las cartas y cada reina esstará con el rey del mismo palo.
Colocaremos previamente los 4 reyes y las 4 reinas. Deberemos elegir un orden y seguirlo en los dos grupos. Por ejemplo pondremos: corazones, picas, rombos y tréboles. Cuando tengamos este orden en ambos grupos los juntaremos. Es indiferente poner primero los reyos o las reinas, pero deberan estar los cuatro juntos. Les explicaremos que los reyes y las reinas se han separado y necesitaremos su ayuda para volver a juntarlos con sus respectivas parejas. Después pediremos a alguien que baraje el mazo y corte, completando los distintos cortes. Pondremos las cartas de una en una formando una fila de 4 cartas en vertical, la primera carta del mazo, irá la primera de la fila. Luego pondremos al lado las cuatro cartas que nos quedan en el mazo, pero invirtiendo el orden, la última del mazo será la primera de la fila y así sucesivamente. Levantaremos las cartas y cada reina esstará con el rey del mismo palo.
EL SALTO DE LA GOMA.
MATERIALES: Una goma flexible, cuanto más pequeña y ancha mejor.
Colocaremos una goma entre el dedo índice y corazón de la mano izquierda. Con el dedo índice derecho tira hacia ti de la parte de la goma que está al lado de la palma de la mano unos diez centímetros. Dobla los dedos de la mano izquierda (todos menos el pulgar) e introdúcelos en esa abertura. Suelta la goma con la mano derecha y abre los dedos de la mano izquierda, teniendo cuidado de no dejar que la parte de la goma que está al lado de la palma se deslice debajo de las puntas de los dedos cuando estos se abran. La goma salta, por sí misma, a los otros dos dedos.
Para realizar este truco puedes contar la siguiente historia:
"Houdini se hizo famoso por escapar de muchos sitios. Pero cuando era niño, comenzó con cosas más pequeñas. De hecho, hay una leyenda que cuenta que le picó el gusanito del escapismo con una sola goma, que apresaba con dos dedos. Lo que descubrió fue que algunas gomas tienen voluntad propia. Aunque uno sujete una de esas gomas especiales entre los dedos... ¡la goma podrá escapar hacia los otros dedos cuando quiera!"
Colocaremos una goma entre el dedo índice y corazón de la mano izquierda. Con el dedo índice derecho tira hacia ti de la parte de la goma que está al lado de la palma de la mano unos diez centímetros. Dobla los dedos de la mano izquierda (todos menos el pulgar) e introdúcelos en esa abertura. Suelta la goma con la mano derecha y abre los dedos de la mano izquierda, teniendo cuidado de no dejar que la parte de la goma que está al lado de la palma se deslice debajo de las puntas de los dedos cuando estos se abran. La goma salta, por sí misma, a los otros dos dedos.
Para realizar este truco puedes contar la siguiente historia:
"Houdini se hizo famoso por escapar de muchos sitios. Pero cuando era niño, comenzó con cosas más pequeñas. De hecho, hay una leyenda que cuenta que le picó el gusanito del escapismo con una sola goma, que apresaba con dos dedos. Lo que descubrió fue que algunas gomas tienen voluntad propia. Aunque uno sujete una de esas gomas especiales entre los dedos... ¡la goma podrá escapar hacia los otros dedos cuando quiera!"
sábado, 22 de octubre de 2016
LA HISTORIA DE LOS AMIGOS.
MATERIAL: Baraja de cartas.
Colocaremos la baraja de cartas previamente en el orden adecuado. Pediremos a un voluntario que nos realice un corte, pondremos el segundo mazo( es decir las cartas que estaban por debajo), encima del primer mazo, formando una cruz. Y cogeremos las tres primeras cartas del mazo que ha quedado por debajo. Después pondremos este segundo mazo otra vez encima y seguiremos con la historia. A lo largo de la misma, podremos barajar, pero volviéndolas a dejar como estaban. Iremos sacando las cartas haciendo filas de izquierda a derecha.
Contaremos la siguiente historia:
"Había una vez dos amigas a las que llamó su amigo Julián y les dijo:
-¿os queréis venir a una fiesta?
-¡sí! respondieron ellas.
Él les dijo que tenían que ir al 673 de la calle real, para ello hay que coger el autobús 25 que pasa cada 25 minutos. Por la tarde le llamaron:
-Julián, ya estamos en el número siete de la calle Real, pero no te vemos.
- Es que es el número 673 de la calle Real.
-¡Aaah! el número 673 de la calle Real, vamos para allá.
Al entrar a la fiesta les preguntaron la edad. Las chicas dijeron 25 y Julián contestó que 20, pero luego contestó que 20 más, así que 40. Allí se pusieron a jugar a las cartas, eran 4, porque se unió otro chico, al primero le tocaron 4 ochos, al siguiente 4 nueves y la amiga de Julián le dijo que la ayudara a ganar,así que le repartió 4 ases. Sin embargo, cuando pensaba que ya había ganado Julián dijo que esperaran un momento.
Y es que había dejado para él la única mano capaz de ganar a los 4 ases, que era la escalera de color.
"Había una vez dos amigas a las que llamó su amigo Julián y les dijo:
-¿os queréis venir a una fiesta?
-¡sí! respondieron ellas.
Él les dijo que tenían que ir al 673 de la calle real, para ello hay que coger el autobús 25 que pasa cada 25 minutos. Por la tarde le llamaron:
-Julián, ya estamos en el número siete de la calle Real, pero no te vemos.
- Es que es el número 673 de la calle Real.
-¡Aaah! el número 673 de la calle Real, vamos para allá.
Al entrar a la fiesta les preguntaron la edad. Las chicas dijeron 25 y Julián contestó que 20, pero luego contestó que 20 más, así que 40. Allí se pusieron a jugar a las cartas, eran 4, porque se unió otro chico, al primero le tocaron 4 ochos, al siguiente 4 nueves y la amiga de Julián le dijo que la ayudara a ganar,así que le repartió 4 ases. Sin embargo, cuando pensaba que ya había ganado Julián dijo que esperaran un momento.
Y es que había dejado para él la única mano capaz de ganar a los 4 ases, que era la escalera de color.
domingo, 16 de octubre de 2016
EL CUENTO DE LOS ASES.
MATERIALES: Una baraja de cartas, separa tres ases y otras dos cartas.
Muestra los tres ases detrás del último irán escondidas dos cartas más. Cuenta la siguiente historia:
Había una vez tres amigos que cuando iban al campo a cada uno le gustaba hacer una cosa distinta (pon las cinco cartas en el mazo, las dos primeras serán cartas cualquiera y las siguientes los tres ases) . El primero se acercaba al río, coge la carta de arriba, que será una cualquiera y sin que se vea ponla por medio del mazo. Al segundo le gustaba ir andando entre los árboles (coge la carta que está arriba del mazo y ponla por el medio, igual que antes). El último amigo solía quedarse cerca de donde aparcaban. Al principio tardaban mucho en reunirse los tres(barajea, manteniendo arriba los tres ases) hasta que se les ocurrió una idea. Solo tenían que dar un silbido y estuviesen donde estuviesen venían y se reunían los tres. Da la vuelta a las tres cartas de arriba y muestra los ases.
Muestra los tres ases detrás del último irán escondidas dos cartas más. Cuenta la siguiente historia:
Había una vez tres amigos que cuando iban al campo a cada uno le gustaba hacer una cosa distinta (pon las cinco cartas en el mazo, las dos primeras serán cartas cualquiera y las siguientes los tres ases) . El primero se acercaba al río, coge la carta de arriba, que será una cualquiera y sin que se vea ponla por medio del mazo. Al segundo le gustaba ir andando entre los árboles (coge la carta que está arriba del mazo y ponla por el medio, igual que antes). El último amigo solía quedarse cerca de donde aparcaban. Al principio tardaban mucho en reunirse los tres(barajea, manteniendo arriba los tres ases) hasta que se les ocurrió una idea. Solo tenían que dar un silbido y estuviesen donde estuviesen venían y se reunían los tres. Da la vuelta a las tres cartas de arriba y muestra los ases.
domingo, 9 de octubre de 2016
CUENTO: LOS DOS PÁJAROS.
MATERIAL: 2 clips y un trozo de papel (del tamaño similar a un billete).
HISTORIA:
Había una vez dos tímidos pajaritos que se posaron en la rama de un árbol.
Toma el trozo de papel, representando la rama del árbol en la que se posarán los clips y muéstralo a los espectadores.
Ambos pajarillos se quedaron deslumbrados el uno del otro, pero la timidez impidió que se aproximaran.
Afortunadamente para ellos, el viento decidió ayudarles y con un leve pero firme soplido mágico, consiguió que la rígida rama se hiciera flexible.
Simulando la flexibilidad de la rama, dobla el papel de las siguiente anera: el extremo derecho tienes que colocarlo debajo del clip izquierdo por delante, y el extremo izquierdo debajo del clip derecho por detrás de la preparación.
Con un infalible último soplido, el viento consiguió que los dos clips quedaran unidos para siempre.
martes, 4 de octubre de 2016
CUENTO: LAS OVEJAS Y LOS LOBOS.
MATERIAL:siete bolitas de papel de plata, del mismo tamaño y forma. También pueden ser piedrecillas, monedas, tizas, etc... pero con la forma y el tamaño similares.
HISTORIA:
Hace mucho tiempo cinco ovejitas pastaban tranquilamente en su pasto. No muy lejos de allí, en dos sombrías cuevas, dos lobos esperaban el momento oportuno para que las ovejas pasaran a formar parte de su sustento.
Toma dos bolitas, una con cada mano. Representando los lobos y sus cuevas. Deja las otras cinco en la mesa.
Aprovechando el descuido de los pastores, los lobos capturaron, una a una, todas las ovejitas. ¡Una, dos, tres, cuatro y cinco!
Recoge una a una las cinco bolitas, alternando las manos y empezando con la mano derecha (este detalle es muy importante).
Haz estos movimientos muy claros, para que no haya duda que las estás recogiendo aternativamente: derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha. Ahora cierra tus manos y continua la historia.
De pronto los cuidadores advirtieron que no se oían ruidos, así que corrieron al proado a ver que pasaba. Los lobos se percataron y volvieron a soltarlas rápidamente de nuevo en el prado: ¡Una, dos tres, cuatro y cinco!
Vuelve a colocar las cinco bolitas en la mesa, una a una. Alternando las manos, pero esta vez comienza a dejarlas por la mano izquierda. Cuando sueltes la última bolita de esta mano, tienes que hacerlo de forma que parezca que todavía te queda una dentro de ella, con los dedos cerrados. Recuerda que el público cree que todavía tienens una bolita en cada mano.
En este momento tu mano izquierda deberá estar vacía y en la derecha tendrás dos bolitas. Aunque continuarás como si tuvieras un lobo (una bolita) en cada mano.
Cuando los cuidadores llegaron al prado, alegres, pudieron comprobar que todo marchaba bien: las ovejitas seguían allí. Pensando que era cosa de su imaginación volvieron a sus casas.
Ese era el momento ideal para los lobos. Así que, una vez más , capturaron una a una todas las ovejas. ¡Una, dos , tres, cuatro y cinco!
Recoge de nuevo una a una las cinco bolitas, repitiendo la primera recogida, es decir , alternando las manos y empezando con la mano derecha.
Haciendo esta última acción tendrás cinco bolitas en la mano derecha y sólo dos en la mano izuqierda.
¿No era imaginación! Los cuidadores estaban seguros que un extraño silencio se percibía en el prado. Cuando llegaron comprobaron que no había ninguna oveja. Inmediatamente fueron a mirar a dos cuevas cercanas y allí, ¿queréis saber que encontraron en ellas?
Las ovejas se habían escapado mágicamente, dejando en la primera cueva a los dos lobos plácidamente durmiendo.
Abre tu mano izquierda y enseña las dos bolitas.
Y en la segunda cueva, encontraron a sus cinco ingeniosas ovejitas, sanas y salvas.
Abre tu mano derecha para enseñar las cinco bolitas y déjalas, junto con las otras dos en la mesa. ¡Mágicamente han viajado de uan mano a otra!
HISTORIA:
Hace mucho tiempo cinco ovejitas pastaban tranquilamente en su pasto. No muy lejos de allí, en dos sombrías cuevas, dos lobos esperaban el momento oportuno para que las ovejas pasaran a formar parte de su sustento.
Toma dos bolitas, una con cada mano. Representando los lobos y sus cuevas. Deja las otras cinco en la mesa.
Aprovechando el descuido de los pastores, los lobos capturaron, una a una, todas las ovejitas. ¡Una, dos, tres, cuatro y cinco!
Recoge una a una las cinco bolitas, alternando las manos y empezando con la mano derecha (este detalle es muy importante).
Haz estos movimientos muy claros, para que no haya duda que las estás recogiendo aternativamente: derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha. Ahora cierra tus manos y continua la historia.
De pronto los cuidadores advirtieron que no se oían ruidos, así que corrieron al proado a ver que pasaba. Los lobos se percataron y volvieron a soltarlas rápidamente de nuevo en el prado: ¡Una, dos tres, cuatro y cinco!
Vuelve a colocar las cinco bolitas en la mesa, una a una. Alternando las manos, pero esta vez comienza a dejarlas por la mano izquierda. Cuando sueltes la última bolita de esta mano, tienes que hacerlo de forma que parezca que todavía te queda una dentro de ella, con los dedos cerrados. Recuerda que el público cree que todavía tienens una bolita en cada mano.
En este momento tu mano izquierda deberá estar vacía y en la derecha tendrás dos bolitas. Aunque continuarás como si tuvieras un lobo (una bolita) en cada mano.
Cuando los cuidadores llegaron al prado, alegres, pudieron comprobar que todo marchaba bien: las ovejitas seguían allí. Pensando que era cosa de su imaginación volvieron a sus casas.
Ese era el momento ideal para los lobos. Así que, una vez más , capturaron una a una todas las ovejas. ¡Una, dos , tres, cuatro y cinco!
Recoge de nuevo una a una las cinco bolitas, repitiendo la primera recogida, es decir , alternando las manos y empezando con la mano derecha.
Haciendo esta última acción tendrás cinco bolitas en la mano derecha y sólo dos en la mano izuqierda.
¿No era imaginación! Los cuidadores estaban seguros que un extraño silencio se percibía en el prado. Cuando llegaron comprobaron que no había ninguna oveja. Inmediatamente fueron a mirar a dos cuevas cercanas y allí, ¿queréis saber que encontraron en ellas?
Las ovejas se habían escapado mágicamente, dejando en la primera cueva a los dos lobos plácidamente durmiendo.
Abre tu mano izquierda y enseña las dos bolitas.
Y en la segunda cueva, encontraron a sus cinco ingeniosas ovejitas, sanas y salvas.
Abre tu mano derecha para enseñar las cinco bolitas y déjalas, junto con las otras dos en la mesa. ¡Mágicamente han viajado de uan mano a otra!
lunes, 3 de octubre de 2016
CUENTO: "EL HOTEL MISTERIOSO"
MATERIAL: Una baraja de cartas. Saca de ella dos ases, las tres sotas, los tres caballos y los tres reyes (o los equivalentes de la baraja francesa).
CUENTO:
En el cuento de hoy tenéis que poner mucha imaginación. Ya que vamos a representarlos con unas cartas.
La historia se desarrolla durante una lluviosa noche en un hotel. Era el único hotel que había en la zona. Casi todas sus habitaciones estaban ocupadas, debido a una descomunal tormenta que estaba cayendo.
El mal tiempo hizo que tres caballeros que se encontraban viajando cerca, necesitaran alojarse con urgencia allí.
-¡Estáis de suerte! Soólo me quedan tres habitaciones-dijo el dueño (representado por un as).... Y los alojó en dichas habitaciones.
Muestra los tres caballos para que los vean y repártelos en la mesa, uno al lado del otro, formando una línea.
-Ahora tengo el hotel lleno. Pensó feliz el dueño. Sin embargo, y antes de que colocara el cartel de "No hay habitaciones", llegaron tres damas (las sotas).
El hotelero les explico que acababa de asignar las últimas habitaciones.
-Por favor, necesitamos que nos dé alojamiento. No hay ningún hotel en kilómetros- le pidieron las damas.
El hotelero decidió que, si a ellas no les importaba, podían compartir las habitaciones con los caballeros que estaban allí.
Reparte ahora las sotas, colocándolas sobre cada uno de los reyes.
Tan pronto como las damas se alojaron, llegaron tres reyes. A los que el hotelero también los dispuso, repartidos, junto a las damas y a los caballeros.
Al igual que hiciste con los caballeros y las damas, reparte los tres caballos en cada uno de los tres montones de la mesa.
La lluviosa noche fue pasando lentamente.
Toma los tres montones y júntalos hasta tener uno solo.
De repente llegó un vigilante (utiliza el otro as) que se había enterado de lo sucedido. Sin embargo cuando fue a llamara las habitaciones, todos los caballeros estaban juntos, todos las damas estaban en otra y en la última estaban los tres reyes.
Reparte el montón de las cartas formando de nuevo tres montones. Colócalas boca abajo, de una en una, y siguiendo el mismo orden. Muestra que hay un paquete que contiene únicamente a los caballos, otro a las sotas y el otro a los reyes. Mágicamente las cartas se han juntado.
CUENTO:
En el cuento de hoy tenéis que poner mucha imaginación. Ya que vamos a representarlos con unas cartas.
La historia se desarrolla durante una lluviosa noche en un hotel. Era el único hotel que había en la zona. Casi todas sus habitaciones estaban ocupadas, debido a una descomunal tormenta que estaba cayendo.
El mal tiempo hizo que tres caballeros que se encontraban viajando cerca, necesitaran alojarse con urgencia allí.
-¡Estáis de suerte! Soólo me quedan tres habitaciones-dijo el dueño (representado por un as).... Y los alojó en dichas habitaciones.
Muestra los tres caballos para que los vean y repártelos en la mesa, uno al lado del otro, formando una línea.
-Ahora tengo el hotel lleno. Pensó feliz el dueño. Sin embargo, y antes de que colocara el cartel de "No hay habitaciones", llegaron tres damas (las sotas).
El hotelero les explico que acababa de asignar las últimas habitaciones.
-Por favor, necesitamos que nos dé alojamiento. No hay ningún hotel en kilómetros- le pidieron las damas.
El hotelero decidió que, si a ellas no les importaba, podían compartir las habitaciones con los caballeros que estaban allí.
Reparte ahora las sotas, colocándolas sobre cada uno de los reyes.
Tan pronto como las damas se alojaron, llegaron tres reyes. A los que el hotelero también los dispuso, repartidos, junto a las damas y a los caballeros.
Al igual que hiciste con los caballeros y las damas, reparte los tres caballos en cada uno de los tres montones de la mesa.
La lluviosa noche fue pasando lentamente.
Toma los tres montones y júntalos hasta tener uno solo.
De repente llegó un vigilante (utiliza el otro as) que se había enterado de lo sucedido. Sin embargo cuando fue a llamara las habitaciones, todos los caballeros estaban juntos, todos las damas estaban en otra y en la última estaban los tres reyes.
Reparte el montón de las cartas formando de nuevo tres montones. Colócalas boca abajo, de una en una, y siguiendo el mismo orden. Muestra que hay un paquete que contiene únicamente a los caballos, otro a las sotas y el otro a los reyes. Mágicamente las cartas se han juntado.
CUENTO: "EL HOTEL MISTERIOSO"
MATERIAL: Una baraja de cartas. Saca de ella dos ases, las tres sotas, los tres caballos y los tres reyes (o los equivalentes de la baraja francesa).
CUENTO:
En el cuento de hoy tenéis que poner mucha imaginación. Ya que vamos a representarlos con unas cartas.
La historia se desarrolla durante una lluviosa noche en un hotel. Era el único hotel que había en la zona. Casi todas sus habitaciones estaban ocupadas, debido a una descomunal tormenta que estaba cayendo.
El mal tiempo hizo que tres caballeros que se encontraban viajando cerca, necesitaran alojarse con urgencia allí.
-¡Estáis de suerte! Soólo me quedan tres habitaciones-dijo el dueño (representado por un as).... Y los alojó en dichas habitaciones.
Muestra los tres caballos para que los vean y repártelos en la mesa, uno al lado del otro, formando una línea.
-Ahora tengo el hotel lleno. Pensó feliz el dueño. Sin embargo, y antes de que colocara el cartel de "No hay habitaciones", llegaron tres damas (las sotas).
El hotelero les explico que acababa de asignar las últimas habitaciones.
-Por favor, necesitamos que nos dé alojamiento. No hay ningún hotel en kilómetros- le pidieron las damas.
El hotelero decidió que, si a ellas no les importaba, podían compartir las habitaciones con los caballeros que estaban allí.
Reparte ahora las sotas, colocándolas sobre cada uno de los reyes.
Tan pronto como las damas se alojaron, llegaron tres reyes. A los que el hotelero también los dispuso, repartidos, junto a las damas y a los caballeros.
Al igual que hiciste con los caballeros y las damas, reparte los tres caballos en cada uno de los tres montones de la mesa.
La lluviosa noche fue pasando lentamente.
Toma los tres montones y júntalos hasta tener uno solo.
De repente llegó un vigilante (utiliza el otro as) que se había enterado de lo sucedido. Sin embargo cuando fue a llamara las habitaciones, todos los caballeros estaban juntos, todos las damas estaban en otra y en la última estaban los tres reyes.
Reparte el montón de las cartas formando de nuevo tres montones. Colócalas boca abajo, de una en una, y siguiendo el mismo orden. Muestra que hay un paquete que contiene únicamente a los caballos, otro a las sotas y el otro a los reyes. Mágicamente las cartas se han juntado.
CUENTO:
En el cuento de hoy tenéis que poner mucha imaginación. Ya que vamos a representarlos con unas cartas.
La historia se desarrolla durante una lluviosa noche en un hotel. Era el único hotel que había en la zona. Casi todas sus habitaciones estaban ocupadas, debido a una descomunal tormenta que estaba cayendo.
El mal tiempo hizo que tres caballeros que se encontraban viajando cerca, necesitaran alojarse con urgencia allí.
-¡Estáis de suerte! Soólo me quedan tres habitaciones-dijo el dueño (representado por un as).... Y los alojó en dichas habitaciones.
Muestra los tres caballos para que los vean y repártelos en la mesa, uno al lado del otro, formando una línea.
-Ahora tengo el hotel lleno. Pensó feliz el dueño. Sin embargo, y antes de que colocara el cartel de "No hay habitaciones", llegaron tres damas (las sotas).
El hotelero les explico que acababa de asignar las últimas habitaciones.
-Por favor, necesitamos que nos dé alojamiento. No hay ningún hotel en kilómetros- le pidieron las damas.
El hotelero decidió que, si a ellas no les importaba, podían compartir las habitaciones con los caballeros que estaban allí.
Reparte ahora las sotas, colocándolas sobre cada uno de los reyes.
Tan pronto como las damas se alojaron, llegaron tres reyes. A los que el hotelero también los dispuso, repartidos, junto a las damas y a los caballeros.
Al igual que hiciste con los caballeros y las damas, reparte los tres caballos en cada uno de los tres montones de la mesa.
La lluviosa noche fue pasando lentamente.
Toma los tres montones y júntalos hasta tener uno solo.
De repente llegó un vigilante (utiliza el otro as) que se había enterado de lo sucedido. Sin embargo cuando fue a llamara las habitaciones, todos los caballeros estaban juntos, todos las damas estaban en otra y en la última estaban los tres reyes.
Reparte el montón de las cartas formando de nuevo tres montones. Colócalas boca abajo, de una en una, y siguiendo el mismo orden. Muestra que hay un paquete que contiene únicamente a los caballos, otro a las sotas y el otro a los reyes. Mágicamente las cartas se han juntado.
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